La Fundación Educar en Cristo surgió como respuesta de un grupo de personas católicas, sensibles frente a la pobreza de sus hermanos de la Cooperativa Puertas del Sol, y su acción se concentró en retribuir, mediante el servicio a los demás, todos los dones recibidos de Dios.

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Desde el inicio, el trabajo se convirtió en una acción que demanda compartir el tiempo, el talento y los tesoros con las personas menos favorecidas, con la intención de proporcionar herramientas para que por sí mismas puedan realizar el propósito de sus vidas.

Nuestra orientación, a partir de la concepción humana del hombre promovida por la Doctrina Social de la Iglesia Católica, nos lleva a asumir con solidaridad y conciencia el trabajo voluntario de hacer de éste un mundo más humano. “El principio de solidaridad implica que los hombres de nuestro tiempo cultiven aún más la conciencia de la deuda que tienen con la sociedad en la cual están insertos. Una sociedad que, en todos sus niveles, quiere positivamente estar al servicio del ser humano es aquella que se propone como meta prioritaria el bien común, en cuanto bien de todos los hombres y de todo el hombre. La persona no puede encontrar realización sólo en sí misma, es decir, prescindir de su ser –con- y – para- los demás”.

Conscientes de que la fortaleza del servicio voluntario debe radicar en un sólido compromiso con la misión, las personas que integran el equipo humano de la Fundación hemos acogido los siguientes pilares que sostienen nuestras acciones:

Actitud de servicio integral: Servimos siempre y en todo momento, considerando en todas sus dimensiones a la Persona-Humana: cuerpo-mente-espíritu. Cada encuentro con nuestros niños, con nuestras compañeras, con el personal de apoyo y en general, con todas las personas involucradas, debe ser una oportunidad para servir con nuestro talento, nuestro amor, nuestra paciencia, nuestra alegría, nuestra bondad y nuestra entrega desinteresada.

  • Fortaleza espiritual: valoramos la fortaleza espiritual que nos permite perseverar en nuestra acción de servicio aun en condiciones de desesperanza.
  • Amor al prójimo: valoramos el compromiso constante de quienes dan su aporte voluntario y desinteresado, poniendo al servicio de los demás sus talentos, tiempo y tesoros.
  • Trabajo voluntario: valoramos el compromiso constante de quienes dan su aporte voluntario y desinteresado, poniendo al servicio de los demás sus talentos, tiempo y tesoros.
  • Relaciones interpersonales: valoramos todas las normas universales del buen convivir.

La actividad que realizamos está dirigida a los niños y jóvenes de condición socio económica vulnerable, pertenecientes a las comunidades que se ubican en la Vía a la Costa, en la ciudad de Guayaquil; desde la calle Portete hasta Chongón. Ellos han sido seleccionados como sujetos de nuestra actividad, la misma que se llevará a cabo mediante el trabajo voluntario; libre, responsable y desinteresado.
El equipo humano de la Fundación Educar en Cristo está compuesto en su mayoría por miembros voluntarios, que entregan su tiempo y talentos. La dirección general estpa a cargo del P. Raniero Marincioni, sacerdote católico.

En el servicio intervienen profesionales de diferentes ámbitos de la educación, saludm servicio social y administración.
La Fundación apuesta a la educación integral para transformar la situación actual de estos grupos humanos. Una educación que parte de la conciencia de un ser humano digno que merece tener mejores oportunidades para desarrollarse como persona en los distintos ámbitos.

De acuerdo a nuestra concepción, la esencia de la espiritualidad debe estar presente en el proceso educativo como parte del crecimiento personal. Consideramos que la riqueza que proviene de la fortaleza espiritual, va a tener una incidencia positiva continua en las vidas de las personas con las que nos relacionamos a través de nuestras acciones.

Nuestra propuesta está directamente relacionada con el desarrollo de las personas, entendiendo por desarrollo el estado pleno de salud mental y espiritual, el conocimiento y la capacidad necesarios que permitan la realización individual en la sociedad.
La acción de la Fundación Educar en Cristo se pensó principalmente para cubrir necesidades en las áreas de educación, nutrición y salud.

A través de la Unidad Educativa Nobel, dirigida por nosotros, la Fundación extiende anualmente becas a niños y adolescentes y provee educación integral a 520 beneficiarios en pre escolar, primaria y secundaria.

Puerto Hondo: contamos con un programa de nutrición infantil en esta zona, donde funciona nuestro comedor y diariamente ofrece desayuno a 120 menores, quienes reciben también formación católica y realizan distintas actividades culturales, además de charlas de orientación familiar dirigidas a sus padres.

En los sectores mencionados, se ejecutan programas de salud preventiva, y contamos con un dispensario medico y dental que ofrece atención gratuita a los niños y jóvenes beneficiarios de nuestros servicios.

El financiamiento de las actividades se sostiene básicamente en torno a donaciones particulares y empresariales, y a diversas actividades que realiza el voluntariado a fin de gestionar recursos para poder mantener las obras sociales.

Buscamos, a futuro, que los servicios que ofrece la Fundación (educación, nutrición y salud), basados en nuestro modelo de voluntariado católico, puedan extenderse a más beneficiarios de la zona urbano marginal de la Vía a la Costa.

Queremos dar la oportunidad a todas las personas que quieran ofrecer su tiempo, talento y tesoros para colaborar en la maravillosa obra de ayudar a otros a realizar el propósito de sus vidas.